Los derechos de autor que amparan a los creadores y diseñadores de los
sitios web se extienden a los siguientes elementos: el contenido informativo, el
diseño gráfico y el código fuente utilizado por el programa navegador o
"browser".
El contenido puede estar formado por obras independientes, que gozan de protección
jurídica como creaciones intelectuales, pero también puede contener información o datos
que no pueden ser considerados como obras protegidas, pero que al estar dispuestas y
ordenadas de una manera singular, constituyen una creación intelectual reconocida en el
artículo 12 de la Ley de Propiedad Intelectual.
El diseño gráfico del web original considerado como obra artística o gráfica
independiente es susceptible de ser protegida por el derecho de autor y por la propiedad
industrial.
El código fuente del web se encuentra protegido por el artículo 96 de la Ley de
Propiedad Intelectual como programa de ordenador. En ese sentido, lo generado por la
aplicación de lenguajes HTML, JAVA, etc, puede ser protegido ante usos no autorizados.
Búsqueda
Cuando la búsqueda la efectúa el propio usuario, utilizando programas específicos para
ello, la actividad de rastreo opera como una lectura automatizada, cuya trascendencia es
mínima, ya que se limitará a las zonas de libre acceso de la red.
Entendemos que esta reproducción mínima, limitada a los elementos que resultan
necesarios para identificar la información de destino y poder apreciar el nivel de
interés de su contenido, no precisa el previo consentimiento del autor. En cualquier
caso, podría entenderse que se trata de una cita de la obra, exenta de autorización.
Visualización
La presentación en pantalla de una obra implica una transferencia de la misma desde el
servidor hasta el ordenador donde reside el programa navegador o cliente. Esta
transferencia a la memoria RAM del sistema constituye un acto implícitamente autorizado
por el autor que ha introducido su obra en la red, especialmente si ha sido él el
diseñador de la página web en la que se reproduce dicho contenido. El titular del
derecho de comunicación pública puede limitar ese acceso mediante claves, sistemas de
cifrado y otros medios que garanticen el cobro de los correspondientes cánones.
Introducción en memoria caché
Los servidores, navegadores y routers almacenan en un área del disco duro los datos o
archivos consultados por el usuario, de manera que la repetida visualización de los
mismos contenidos no provoque una nueva transferencia de la información en cada caso. De
esta manera se optimiza la velocidad de respuesta del sistema, al disminuir el volumen de
transferencias de ficheros. Los contenidos que se encuentran en la caché local se
visualizan de manera casi instantánea.
El almacenamiento en la caché acostumbra a ser temporal, y su volumen depende de la
configuración elegida por el administrador del sistema, en el caso de servidores, y por
el propio usuario, en el caso de navegadores.
La introducción de un archivo en la caché es un acto automático, ajeno a la voluntad
del usuario, lo cual excluye cualquier intencionalidad. |