Hace un año se reunían en Ginebra todos los países
asociados a la Organización Mundial del Comercio para decidir, entre otras cosas, si se
deben poner impuestos a las ventas por Internet.
Está en juego un
mercado de intercambio de programas de ordenador, películas, música, publicaciones e,
incluso, libros digitalizados que algunos analistas creen que alcanzará los 50 billones
de pesetas dentro de apenas cuatro años y que probablemente se va a convertir en un
auténtico duty free (zona sin impuestos).
Y es que la propuesta
americana de eliminar cualquier arancel sobre el tráfico de estos productos por las redes
de Internet no va a encontrar oposición; y no porque sea el Tío Sam el que lo diga sino
porque es técnicamente imposible controlar todo lo que circula por la red.
Existe, eso sí, una
tímida propuesta de un grupo de expertos reunido por la Comisión Europea en 1996 en
favor de la creación de un impuesto sobre el bit, el bit tax. "Se trataría de poner
una tasa sobre el número de bits que entran en un ordenador, tal y como se hace con la
gasolina de los vehículos que circulan por las autopistas de asfalto", explica Luc
Soete, el comandante de este grupo de expertos en su despacho de la Universidad de
Maastricht.
El impuesto propuesto
por Soete apenas supondría una peseta por una imagen de Pamela Anderson (la unidad de
medida más en boga en Internet) pero, según el profesor holandés, permitiría recaudar
muchos de los fondos que se van a perder si se crea un duty free electrónico.
Aunque la propuesta
del impuesto sobre el bit fue rechazada el año pasado por EE.UU. y la Unión Europea, sus
ideólogos creen que llegará un día en que no quedará más remedio que adoptarla.
"A largo plazo, las empresas europeas se irán a otros países en los que puedan
vender sin IVA a través de Internet y no quedará más remedio que eliminar el IVA",
explica Soete, que se pregunta de dónde obtendrán los gobiernos sus recursos.
Sus compatriotas han
sido, de hecho, los primeros en percatarse de lo que está sucediendo y en pedir la
eliminación del IVA para todo lo que se venda por Internet, aunque luego se transporte
por avión. Más cerca, la recién creada Asociación Española de Comercio Electrónico
se ha marcado también como objetivo la supresión del IVA para las ventas electrónicas.
Y es que hoy en día,
un español puede ahorrar comprando por Internet sus libros en el Reino Unido, donde el
IVA es cero, y los suecos hacen lo propio con el tabaco ibérico, que tiene menores
impuestos.
EL CARIBE SE
CONECTA
Al mismo tiempo que
los ordenadores permiten transformar casi cualquier cosa en conjuntos de bits, las redes
informáticas transportan datos con independencia de la distancia geográfica. "Las
empresas han sido las primeras en darse cuenta de lo fácil que es desplazarse por el
mundo en busca de los menores impuestos, como si se fueran de compras", reconoce Luc
Soete.
El resultado es que
las pequeñas islas del Caribe, Andorra y Gibraltar tienen ordenadores y conexiones a
Internet mucho más rápidas de lo que su población debería permitir. Hay internautas
que crean empresas y hasta bancos "virtuales" en ordenadores situados en lugares
tan atractivos como la islas caribeñas de Anguila o Antigua.
Esas empresas actúan
teóricamente en el paraíso fiscal y, por tanto, no pagan impuestos. Pero el auténtico
peligro está por llegar, cuando sea un ciudadano cualquiera el que pueda utilizar estos
ciberparaísos. Utilizando algunos modelos de monederos electrónicos que son
teóricamente anónimos y una conexión a Internet, será posible enviar dinero a una
cuenta bancaria situada en cualquier punto del mundo sin dejar ni rastro.
Las tarjetas de chip
todavía no están muy extendidas, pero ya hay cinco entidades financieras en Alemania que
sólo operan en Internet y el banco EuroFed de la isla de Antigua proporciona "total
confidencialidad" por correo electrónico.
LAS CINCO
REGLAS DE LOS IMPUESTOS DEL CIBERESPACIO:
1. La competencia
entre autoridades y legislaciones fiscales es mundial, lo que también exige que las
regulaciones se establezcan a nivel internacional. Esta capacidad se ha delegado por ahora
en la Organización Mundial del Comercio
2. El poder pasa de
la Administración al ciudadano, que tiene la posibilidad de elegir el régimen fiscal que
más le gusta.
3. Los impuestos no
sólo afectan a la riqueza económica y no sólo se pagan en forma monetaria. Aparecerán
tasas que gravan el tráfico en la Red y se abonarán en forma de tiempo de conexión.
4. Se terminará
también lo de hacer la declaración anual y se abonarán los impuestos tal y como sucede
con el IVA: de forma constante
5. Los nuevos
impuestos permitirán también la aparición de nuevos recaudadores virtuales (por
ejemplo, en forma de software)
Más información:
-Propuesta de
impuesto sobre el bit: http://www.ispo.cec.be/hleg/bittax.html
-Web contra el
impuesto sobre el bit:
http://www.personal-u-net.com/amiga/
EuroBitTax.html
-Propuesta americana
del duty free electrónico:
http://www.house.gov/cox/nettax/
Web-global.html
-Proyecto de Ley
norteamericana de Supresión de Impuestos en Internet:
http://www.house.gov/cox/nettax
-Banco EuroFed: http://www.eurofed.com/
-Directorio de
Servicios financieros en paraísos fiscales:
http://www.webcom.com/~offshore/
welcome.html |