| DESDE EL
PUNTO DE VISTA DEL COMPRADOR Poco le importa al comprador el funcionamiento interno de
tu tienda. Todo lo que desea (además de unos precios excelentes), es un diseño
atractivo, encontrar fácilmente lo que busca, un sistema que memorice por él los
artículos que le gustan según recorre la tienda, la posibilidad de poderlos eliminar en
cualquier momento si se arrepiente de su elección y, ante todo, la seguridad de que el
número de su tarjeta de crédito está al menos tan seguro como cuando lo entrega en
cualquier comercio de la calle.
El almacen virtual
mantiene la información de los productos en una base de datos que
contiene campos tales como el nombre de cada artículo, un número identificativo que hace
más sencillas las tareas de mantenimiento, descripción, precio, peso (para calcular los
gastos de envío), fotografía, tallas, colores, etc.
Las tiendas
pequeñas, hasta unos veinte productos, pueden tener suficiente con un menú en la
página principal, a modo de escaparate, que, mediante enlaces de texto y/o fotos
en miniatura, nos remita a páginas individuales por cada uno de los artículos, pero
cuanto más elevado es el número de mercancías que pretendemos vender más sofisticada
ha de ser la infraestructura de la tienda, con el fin de facilitarle al cliente sus
búsquedas. Por ello, necesitaremos mostrar en nuestra página principal tanto un menú
de categorías y subcategorías como un motor de búsqueda mediante
palabras clave. Ya que contamos con una base de datos, la programación de este
sistema de búsquedas es harto sencilla.
Como mencionábamos,
la tienda debe permitir que el cliente elimine del carrito cualquier artículo, pero
notemos también la necesidad de permitirle indicar la cantidad de unidades de un mismo
artículo que desea borrar en caso de que lleve más de uno; por ejemplo, en principio
pudo incluir en el carrito dos Videos de "Drácula" para regalarle uno de ellos
a un amigo, pero en el último momento decide que con uno de ellos tienen suficiente y
desea eliminar el sobrante.
Una característica
que diferencia el software elemental del avanzado es la capacidad para indicar
distintas variaciones de un mismo producto, por ejemplo, una camiseta con una
misma imagen impresa puede ofrecer al cliente las siguientes variaciones: ser de algodón,
de licra o de seda, en las tallas 40, 42, 44 y 46, en los colores verde, azul, rosa, rojo,
etc. Naturalmente, esto no se hace mediante un único e interminable listado, sino a
través de distintos menus desplegables cada uno de los cuales muestra las opciones de las
características mencionadas y en los que el cliente va escogiendo rápida y fácilmente.
Por muchas variaciones que puedan existir de un mismo artículo cada uno de ellos tendrá
su propio número identificativo para facilitar la tarea al vendedor. Microsoft Site
Server (Enterprise Edition) http://www.microsoft.com/siteserver/
commerce/default.htm, por ejemplo, facilita este proceso tanto al comprador
como al vendedor. (Por cierto, ningún software citado supone promoción o recomendación
por mi parte, sino simple información)
CÁLCULOS
El software memoriza
los artículos que el cliente ha puesto en el carrito. Una vez aquél está en
disposición de formalizar la compra, el sistema calcula el total a pagar, incluyendo los
gastos de envío e impuestos, y también le puede informar de a cuanto asciende el importe
en su propia moneda. Ya que nuestras tiendas se dirigen a público de todo el planeta,
éstas son cuestiones realmente importantes.
Existen distintos
modos para realizar el cálculo de las tasas, precio, peso total o cantidad de productos.
Dada la complicación que supone el manejo de tantas tasas y gastos de envío diferentes,
algunos vendedores prefieren desactivar estas funciones y añadir tarifas exactas al total
de la compra.
Calcular los costes
internacionales puede ser especialmente complejo. Por ejemplo, los vendedores que han de
pagar sus impuestos en Estados Unidos se encuentran con que las tasas aplicables no son
las mismas para cada Estado y varían, además, con demasiada frecuencia para quien se
encuentra con la tarea de actualización de la base de datos. Para simplificar estos
problemas algunos programas se conectan a la herramienta
de cálculo rápido de UPS (http://www.ups.com/tools/tools.html),
para realizar cáculos exactos en tiempo real sin temor a variaciones en las tasas.
TRANSACCIONES
Llega el momento de
la verdad cuando el cliente tiene que completar la transacción de modo seguro y
eficiente. Por supuesto, el cliente difícilmente enviará el número de su tarjeta
de crédito si no dispones de un servidor seguro. Pero no hay problema, el software de
última generación está diseñado para trabajar con servidores seguros.
Un buen sistema no
almacena el número de la tarjeta en parte alguna, sino que lo envía de inmediato a la
central para su autorización. Así, en cuestión de segundos la
transacción está cerrada y el vendedor no tiene que preocuparse más que del envío de
la mercancía o de la ejecución del servicio.
Algunos sistemas
sencillos simplemente reciben el número de la tarjeta y validan su numeración mediante
un sencillo cgi que comprueba que la numeración introducida está dentro de los
parámetros utilizados por el emisor de la tarjeta (VISA, American Express, etc.). Esto
únicamente evita que el sistema sea engañado con números inventados, y es
imprescindible cuando vendemos software o información que entregaremos al cliente, vía
email, ftp o acceso a zonas restingidas del web, en cuanto nos haya facilitado su número.
El número de la tarjeta queda almacenado en el servidor, que a menudo ni siquiera es
seguro (!!) o es enviado por correo al vendedor (!!!), quien tendrá el trabajo extra de
proceder a su autentificación. Como se ve, este sistema no es recomendable para ninguna
de las partes. Mencionemos que la utilización de javascript para validar cualquier
contenido es un grave error, dada la sencillez con la que se puede reproducir la página y
una vez eliminado, enviar los datos.
Una vez aceptada la
tarjeta de crédito el sistema mostrará al cliente una pantalla con el informe final de
su compra y le enviará, poco después, un correo informándole de que el proceso se ha
realizado satisfactoriamente y su petición está en curso. |